Cuando el coste por contacto sube, la tentación es tocar las pujas. Casi siempre el problema está en otra parte.
1. Mira las búsquedas reales
Abre el informe de términos de búsqueda. Verás búsquedas que no tienen nada que ver con lo que vendes. Cada una que excluyes es dinero que deja de irse.
2. Separa marca y no marca
Las búsquedas con tu nombre son baratas y convierten mucho. Si van mezcladas con el resto, esconden el coste real de conseguir clientes nuevos.
3. Una página por promesa
Si el anuncio habla de un servicio concreto, la página tiene que hablar de ese servicio, no de la empresa en general.
4. Menos campos en el formulario
Pide solo lo que vas a usar en la primera respuesta. Cada campo de más baja la conversión.
5. Mide la conversión correcta
Si mides clics en un botón en vez de formularios enviados, Google optimiza para lo que no te importa.
6. Horarios y dispositivos
Si nadie contesta los fines de semana y los contactos del lunes ya no responden, reduce la inversión cuando no puedes atender.
7. Contesta rápido
Un contacto que recibe respuesta en minutos tiene muchas más posibilidades de convertirse en cliente. Eso baja el coste por cliente aunque el coste por contacto no cambie.
