Una landing page tiene un único trabajo: que la persona dé el siguiente paso. Todo lo que no ayude a eso sobra.
Las doce reglas
- El titular repite la promesa del anuncio que trajo a la persona.
- En la primera pantalla se entiende qué ofreces, para quién y qué hacer.
- Hay un solo objetivo por página.
- El botón principal se ve sin hacer scroll.
- El texto habla del problema del cliente antes que de tu empresa.
- Hay pruebas reales: cifras, casos, clientes con nombre.
- Las objeciones típicas tienen respuesta en la página.
- El formulario pide lo mínimo.
- Carga rápido en un móvil normal.
- No hay menú que saque a la gente de la página.
- Después de enviar, la persona sabe qué va a pasar.
- Mides cuántas visitas se convierten, no solo cuántas llegan.
Cómo mejorarla
Cambia una cosa cada vez y mira el resultado durante el tiempo suficiente. El titular y la oferta suelen mover mucho más que el color del botón.
