La primera semana después de suscribirse es cuando la gente más abre tus emails. Una buena secuencia de bienvenida aprovecha ese momento.
Una estructura sencilla
- Día 0: lo que prometiste al suscribirse, sin rodeos.
- Día 2: tu historia o por qué haces lo que haces.
- Día 5: el contenido más útil que tengas.
- Día 9: otra pieza útil o un caso real.
- Día 14 a 21: qué ofreces y cómo trabajar contigo.
Reglas para cada email
- Un solo objetivo y un solo enlace principal.
- Asunto claro, no ingenioso.
- Escrito como a una persona, no como a una lista.
- Baja en un clic, siempre.
Cómo medirla
Aperturas y clics de cada email, y sobre todo cuántas personas acaban pidiendo información. Si un email tiene muchas bajas, cámbialo.
